“Con el fin de mejorar tu juego, debes de estudiar los finales antes que todo, ya que mientras que los finales pueden ser estudiados y dominados por sí mismos, el medio juego y la apertura deben de ser estudiados en relación con los finales.”
J. R. Capablanca
Muchas veces como jugadores de ajedrez, restamos
importancia al estudio de los finales, quizás porque sentimos que invirtiendo
más tiempo en temas como: búsqueda de golpes tácticos, memorización de líneas
de apertura, estudio de modelos estratégicos, entre otros, lograremos mejores
resultados en un torneo; lo curioso de la cuestión es que lo más probable es
que esto sea cierto, no obstante, si lo que buscamos es un perfeccionamiento de
nuestro juego y aumentar nuestro nivel de ajedrez a más largo plazo, el estudio
de los finales es vital.
El tema de hoy, que he querido llamar “echando
cuerpo” (shouldering en inglés), personalmente me atrae mucho, la geometría
estética, basada en los detalles que se logra apreciar en la ejecución de esta maniobra
es realmente agradable a la vista y sumamente satisfactoria al ejecutar. El
aprendizaje de esta maniobra específicamente, ayuda al jugador de ajedrez a
interiorizar las diferencias de dimensiones en el tablero de ajedrez, ya que en
ajedrez no es tan importante que tan rápido se llegue a un punto del tablero,
como si lo es el que tan efectivo se es al llegar, de acuerdo por supuesto a
los requerimientos del final.
Cuando nos enfrentamos a un final, es importante
definir los siguientes 3 pasos en el pensamiento:
1. Definir
cuál es el bando fuerte. Un gran número de finales se pierden por una
incorrecta valoración.
2. Localizar
los objetivos de cada bando.
3. Elegir
el plan a jugar, tomando en cuenta las posibles técnicas a utilizar.
Sin mayor preámbulo vamos a nuestros ejemplos:
A continuación propongo 3 ejercicios que considero importante tratar de resolver por medio del proceso expuesto al inicio: Bando Fuerte-Objetivos-Plan.
Recuerden que la mejor manera de aprender es haciendo!